Marc, compañero de Karla.

Bueno, para empezar darte las gracias!! A tí Morgan también! El 22 de abril fué uno de los días más felices de mi vida al ver nacer a mi hijo Adrià y poder vivir este magnífico acontecimiento junto con ustedes.

Adrià es mi segundo hijo, su hermana mayor, Naiara, nació en un hospital frío, con personal frío, sintiendo como su madre era maltratada, humillada, coaccionada, mutilada, y un largo etcétera que no vale la pena mencionar.

Presenciar y entender el parto natural, algo común desde el principio de la evolución y que tanto se ha desfigurado y pervertido en los tiempos modernos, es algo sencillo, normal, innato e intuitivo. Se basa mucho en la relajación, buscar la comodidad de la estancia y el momento, encontrar los tiempos, respirar, sentirse la madre segura con la partera, que además de partera es amiga.

El padre, haciendo uso de un derecho tan fundamental como el poder estar presente, acompaña, acaricia y ayuda emocionalmente.

La casa de Leonie es cálida y muy acogedora. Ella, maestra talentosa y experimentada en su arte, no ejerce un papel principal, sino que este queda para la madre, el bebé y el padre. Leonie está, sugiere, comunica, dice, tranquiliza, masajea, calma. Leonie atiende.

Nos quedamos esa y la siguiente noche, como en casa, todo bien y tranquilo, sin preocuparnos por nada, lejos de hospitales, maltratos, vacunas y ese largo etcétera.

A tí mujer: con Leonie, tú y tu wawa estais en buenas manos.

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